martes, 25 de octubre de 2022
jueves, 20 de octubre de 2022
[8]MIS UNIVERSIDADES
[8]MIS UNIVERSIDADES DE MÁXIMO GORKI
(1923)
Edgardo
Rafael Malaspina Guerra
I
Alexei
quiere ingresar a la universidad en Kazán, pero no puede cumplir su sueño y se
dedicará a trabajar en diferentes lugares y a relacionarse con grupos políticos
prerrevolucionarios. Los libros serán su refugio espiritual. En un momento crítico
existencial intentará suicidarse.
II
Su
educación estará en la experiencia al contacto con la gente y en la lectura.
Una vez pidió prestado un libro de aforismos y se lo negaron. Ahorró y pudo
comprarlo. Durante un incendio lo primero que trató de salvar fueron sus
libros.
Frases
1
Los
pensamientos sobre la vida son más penosos que la vida misma.
2
La
gente busca el olvido y el consuelo, no el saber.
3
El
fuego no se combate con fuego. El mal no se combate con mal.
4
Imposible
entender la vida. Los que dicen: la ley de la vida es la lucha, son almas
ciegas destinadas a perecer.
5
El
pequeño terrateniente es peor que el grande. Una mosca no es un lobo, no se
puede matar con un arma, pero te molesta más que un lobo.
6
La
vida debe organizarse más sencillamente , entonces será más misericordiosa con
las personas.
7
A
las personas les gustan las historias interesantes solo porque les permiten
olvidar una vida difícil.
8
Si
te ahogas, entonces que en un lugar profundo.
9
En
cada persona hay algo infantil, y hay que recurrir a esa alma infantil para
apoyarla.
10
Trabajo
de buena gana, el cansancio me hace bien, extingue las angustias del alma,
frena las insistentes exigencias del instinto del sexo.
11
Recuerda
una cosa: no es Dios quien juzga a las personas sino el diablo.
12
Había
ya aprendido a soñar con aventuras extraordinarias y grandes hazañas. Aquello
me ayudaba grandemente en los días duros de la vida, y como tales días eran
muchos, me ejercitaba cada vez más en el arte de los ensueños. No esperaba
ayuda exterior ni confiaba en la suerte, pero en mí se iba desarrollando una
voluntad tesonera, y cuanto más difíciles eran las condiciones de vida, tanto
más fuerte e incluso más inteligente me sentía. A muy temprana edad comprendí
que al hombre lo forja su resistencia al medio que le rodea.
13
—¿Y
qué es eso de espiritual?
—Es
espiritual la persona que no envidia nada, que sólo siente curiosidad…
14
¡El
progreso ha sido inventado para el autoconsuelo! La vida es irracional,
absurda. Sin esclavitud no hay progreso. Sin sometimiento de la mayoría a la
minoría la humanidad se detiene en sus caminos. Deseando aliviar nuestra vida,
nuestro trabajo, no hacemos más que complicar la vida y aumentar el trabajo.
Fábricas y máquinas para hacer más y más máquinas, ¡es necio! Aumentan sin
cesar los obreros, cuando lo que se necesita es sólo el campesino, el productor
del pan. El pan es lo único que hay que tomar con trabajo de la naturaleza.
Cuanto menos necesite el hombre, más feliz será; a mayores deseos, menos
libertades.
15
Compréndelo;
cada uno necesita bien poco: un pedazo de pan y una mujer…
16
El
amor y el hambre gobiernan el mundo.
17
Del
mismo modo que Cristo era idealista y se amotinó para conseguir fines
ultraterrenos, así todos los intelectuales se amotinan en aras de utopías. Se
amotina el idealista, con él las nulidades, los miserables, los canallas, y
todo por rabia, pues ven que en la vida no hay sitio para ellos. El obrero se
subleva para hacer la revolución, necesita conseguir una distribución justa de
los instrumentos y productos del trabajo. Cuando tome el Poder definitivamente,
¿cree usted que va a estar de acuerdo con el Estado? ¡ Por nada del mundo!
Todos se separarán unos de otros y cada uno, por su cuenta y riesgo, se
procurará un rinconcito tranquilo…
18
A
medida que iba desentrañando los secretos del oficio, el maestro panadero
trabajaba menos; me «enseñaba”, diciendo con cariñoso asombro:
—Eres
capaz para el trabajo, dentro de un año o dos serás panadero. Tiene gracia.
Como eres joven, no te harán caso, no te respetarán…
Mi
pasión por la lectura no la aprobaba:
—En
vez de leer, deberías dormir —me aconsejaba solícito, pero nunca me preguntaba
qué libros leía.
19
Raramente
he encontrado en los libros pensamientos que no haya escuchado antes en la
vida.
20
La
cuestión de la importancia del amor y la misericordia en la vida del hombre
—compleja y terrible cuestión— había surgido ante mí pronto; al principio, en
forma de sentimiento impreciso, pero muy agudo, conturbó mi alma; luego, en
forma precisa, determinada en claras palabras:
“¿Qué
papel desempeña el amor?”
Cuanto
yo había leído estaba penetrado de las ideas de la cristiandad, del humanismo,
de los clamores sobre la compasión hacia las gentes; de esto hablaban con
elocuencia y fogosidad las mejores personas que yo conocía por aquel entonces.
Todo
lo que yo había observado de modo directo casi no tenía nada de común con la
compasión hacia las gentes. La vida se desarrollaba ante mí como una
interminable cadena de odios y crueldades, como una continua y abyecta lucha
por la conquista de cosas fútiles. Yo, personalmente, sólo necesitaba libros,
todo lo demás no tenía para mí importancia alguna.
21
Bastaba
con salir a la calle y estar sentado a la puerta una hora, para comprender que
todos aquellos cocheros, porteros, obreros, funcionarios, comerciantes, no
vivían como yo ni como la gente a quien yo más amaba; no querían lo mismo, no
iban en la misma dirección que nosotros. Aquellos a quienes yo apreciaba y
creía se encontraban en rara soledad, eran unos extraños, estaban de más entre
la mayoría, en el sucio e ingenioso trabajo de las hormigas que, con diligente
minuciosidad, construían el hormiguero de la vida; aquella vida me parecía
estúpida de parte a parte, mortalmente tediosa. Y con bastante frecuencia, veía
que la gente misericordiosa y henchida de amor lo era sólo de palabra, pues, de
hecho, sin que ella misma se diera cuenta, se iba sometiendo al régimen general
de vida.
22
Se
hizo el vacío a mi alrededor. Habían comenzado las algaradas estudiantiles,
cuyo sentido no comprendía y cuyos motivos no estaban claros para mí. Veía la
alegre agitación, sin presentir en ella tragedia alguna, y pensaba que, por la
dicha de estudiar en la universidad, se podían soportar incluso torturas. Si me
hubieran propuesto: “Ve a estudiar, pero, a cambio de esto, todos los domingos
te apalearemos en la Plaza Nikoláievskaia”, yo, seguramente, habría aceptado la
condición.
23
En
diciembre, decidí matarme. He intentado describir los motivos de esta decisión
en mi relato Un episodio de la vida de Makar, pero sin conseguirlo. El relato
me resultó desmañado, desagradable y carente de veracidad interna. Entre sus
méritos, cabe señalar —a mi parecer— precisamente la carencia absoluta de esta
veracidad. Los hechos son reales, pero su esclarecimiento parece hecho por otra
persona y diríase que el relato no se refiere a mí. Dejando aparte el valor
literario que pueda tener, hay en él algo que me agrada; el haber logrado
saltar, al parecer, por encima de mí mismo.
24
Usted
es una persona capaz. De una tenacidad innata, y al parecer está animado de
buenos deseos. Necesita usted estudiar, pero de manera que los libros no le
impidan ver la gente. Un sectario, un viejecito, dijo muy justamente: “Todo
saber proviene del hombre”. La gente hace más daño al enseñar, enseña con más
rudeza, pero su ciencia queda grabada más firmemente.
25
Allí,
en la casa de ustedes, los estudiantes charlan mucho acerca del amor al pueblo,
y yo les digo: al pueblo no se le puede amar. Eso del amor al pueblo son
palabras…
26
Amar
es aceptar, ser indulgente, no reparar en nada, perdonar. Con eso hay que ir a
la mujer. ¿Pero acaso es posible no reparar en la ignorancia del pueblo,
aceptar los desvaríos de su razón, ser indulgente ante todas sus canalladas,
perdonarle la ferocidad? ¿No, ¿verdad?
27
Cuesta
trabajo comprender qué es la libertad. Razonando sencillamente, la libertad es:
vivo como me da la gana. Pero por todas partes hay autoridades y no dejan vivir.
28
El
mujik es zarista, se da cuenta de que tener muchos señores es mala cosa, es
mejor tener uno solo.
29
El
viento, enfurecido, fustigaba los cristales de las ventanas con una copiosa
lluvia de primavera. Una neblina gris se expandía por la calle, y mi alma se
iba cubriendo también de la bruma grisácea del tedio. La voz serena decía
queda, pensativa:
—Incúlquele
al mujik que aprenda poco a poco a quitarle al zar el Poder de las manos;
dígale que el pueblo debe tener derecho a elegir sus jefes, sacándolos de su
propio medio: el comisario de policía rural, el gobernador, el zar…
30
—¡Esto
es un embrujo! —decía suspirando, y examinaba al trasluz las páginas del libro.
Había
en él una ingenuidad agradable y conmovedora, una cristalina transparencia, un
algo infantil; cada vez me recordaba más al buen mujik de los libros. Como casi
todos los pescadores, era poeta, amaba al Volga, las noches serenas, la
soledad, la vida contemplativa.
31
..
.No es posible describir cuán grato es navegar por el Volga una noche de otoño,
sentado en la popa de una barcaza, al lado del timón, que gobierna un monstruo
felpudo, de enorme cabezota; gobierna golpeando la cubierta con sus pesados
pies, y respira densa, profundamente.
32
¡No
se apresure a censurar! Censurar es lo más fácil, no se aficione a ello.
Examínelo todo con serenidad, recordando una cosa: que todo pasa y cambia para
mejorar. ¿Despacio? Pero con firmeza. Observe por todas partes, pálpelo todo,
sea usted audaz, pero no se apresure a censurar.
33
Recordé
aquellos días muchos años después, al leer un cuento de A. P. Chéjov,
asombrosamente verídico, acerca de un cochero que le hablaba a su caballo de la
muerte de su hijo. Y lamenté que en aquellos días de aguda pena no hubiera
habido junto a mí caballos, ni perros, y que no se me hubiera ocurrido
compartir mi dolor con las ratas, pues en la panadería había muchas y yo vivía
con ellas en buena amistad.
34
Entró
en la cocina y mandó a la cocinera que hirviese en el samovar agua para el té;
luego, empezó a mostrarme sus libros, de ciencia casi todos: obras de Buckle,
Lyell, Gartpol Lecky, Lubbock, Taylor, Mill, Spencer, Darwin; y entre los
rusos, de Písariev, Dobroliúbov, Chernyshesky, Pushkin, La fragata Palada de
Goncharov, Nekrasov.
Los
acarició pasándoles la ancha mano, como si fueran gatillos, y barbotó, casi con
ternura:
—¡Buenos
libros! Y éste es un rarísimo ejemplar, los demás los quemó la censura. Si
quiere saber lo que es el Estado, ¡lea esto!
Me
tendió el Leviatán de Hobbes.
—Este
otro trata también del Estado, ¡pero es más ameno y alegre!
El
libro alegre resultó ser El Príncipe, de Maquiavelo.
35
MIS
UNIVERSIDADES. PELÍCULA. 1939.
Алеша Пешков приезжает в Казань учиться. Университет для
него оказался несбыточной мечтой, пришлось искать работу, жить без пристанища.
Думы молодого Пешкова о жизни не менее тяжелы, чем сама жизнь. В минуту
отчаяния он решается на самоубийст.
Alyosha
Peshkov viene a Kazán a estudiar. La universidad resultó ser para él un sueño
irrealizable, tuvo que buscar trabajo, vivir sin techo. Los pensamientos del
joven Peshkov sobre la vida no son menos difíciles que la vida misma. En un momento de desesperación, decide suicidarse.
sábado, 15 de octubre de 2022
EN LA CASA MUSEO DE GORKI EN MOSCÚ.
Edgardo Rafael Malaspina Guerra.
1
A las once de la mañana salgo de la casa. El día es
radiante , pero a pesar de que el sol penetra todos los espacios, hace frío. El
bus tarda en llegar. En el Metro Tiopli Stan un policía le solicita documentos
a unos usuarios. Son tiempos de guerra y cualquiera es sospechoso, pienso. Llegó a la estación Tretiakovskaia, luego de
media hora. Leo Mis universidades de
Gorki que forma parte de una trilogía junto con Infancia y Por el mundo. Esos libros
los leí en mis tiempos estudiantiles. Empecé con La Madre porque era la obra
que estaba en boca de todos los jóvenes de la época. Paso a la Novokusnevskaia .Salgo
en Tverskaia y coloco el GPS en el celular. Camino y el dispositivo heredero de
la brújula dice que ese no es el camino. Retrocedo. Empiezo de nuevo, pero
igual me equivoco: Todo es consecuencia de que no soy de la generación digital.
Soy inmigrante digital, según el libro El cerebro digital de Gary Small y Gigi
Vorgan. Me pierdo y me desespero. Pienso regresar y me entristezco porque
volver así es salir derrotado en una empresa tan pequeña, y porque puede ser
una concesión al paso del tiempo.
2
Recuerdo un escrito sobre el nonagenario Clint
Eastwood cuando le preguntaron por su método para mantenerse activo.
Respondió: “Cuando me levanto todos los días, no dejo entrar al viejo. Mi
secreto es el mismo desde 1959: mantenerme ocupado. Nunca dejo que el viejo
entre en casa. He tenido que sacarlo a rastras, porque el tipo ya estaba
cómodamente instalado, dándome el coñazo a todas horas, sin dejarme espacio
para otra cosa que no fuera la nostalgia. Hay que mantenerse activo, vivo,
feliz, fuerte, capaz. Está en nosotros, en nuestra inteligencia, actitud y mentalidad.
Somos jóvenes, con independencia de nuestro DNI. Hay que aprender a luchar por
no dejar “entrar al viejo”. Entonces decido seguir, pero cómo si estoy perdido
y los perdidos suelen dar vueltas en círculo sin poder conseguir la salida.
3
¿Perdido?
Pero es no es del todo malo según un libro que leí hace algún tiempo. Se llama El
arte de perderse de la escritora estadounidense Rebecca Solnit. Citas: Estar
perdido puede ser la oportunidad para encontrar una salida que nos lleve a una
vida mucho mejor. No perderte nunca es no vivir. No pasa nada por vivir de vez
en cuando la experiencia de no saber qué hacer a continuación, por encontrarse
con un obstáculo. No pasa nada por
reconocer que en la vida hay algo de misterio, que hay un componente de
incertidumbre. No pasa nada por
reconocer que necesitamos ayuda, que pedir ayuda es un acto de una gran
generosidad porque permite a los demás ayudarnos y nos permite a nosotros
mismos ser ayudados. Unas veces pedimos ayuda, otras veces ofrecemos ayuda, y
entonces este mundo hostil se transforma en un lugar muy diferente.
4
Pido
ayuda. Me acerco a un señor corpulento. No sé, me contesta, pero puede ser
hacia allá. Otro simplemente se encoge de hombros. Me encuentro con un hombre
pequeño. Su respuesta es: Este es mi primer día en Moscú. Soy armenio. Me
multaron en el aeropuerto y ando recogiendo dinero para solventar mi situación.
Le digo que no tengo efectivo, y él me responde:
-Puedes
hacerme un depósito con tu celular.
Es
un método de pequeñas estafas. Sigo adelante.
Un anciano me explica muy amablemente hacía
donde ir. Camino y el GPS dice que voy en el sentido correcto. Luego de andar
bastante tiempo por el bulevar de la Tverskaia veo a una bella joven sentada
con un libro en uno de los bancos. Está muy concentrada en su lectura. Le
pregunto por el Museo de Gorki. Con gentileza busca en su celular y me dice: Va
bien. Siga hasta el final del boulevard y luego doble a la derecha. Allí
encontrará la calle Malaia Nikitskaia.
Debemos
confiar en la gente que ama los libros.
5
La entrada está cerrada. Le pregunto a un
jardinero que hace su trabajo a conciencia si acaso el museo no trabaja hoy. Me
contesta: La entrada es por la parte trasera. Es decir, por la puerta por donde
entraban los del servicio. En efecto, la casa-museo de Gorki era la mansión del
empresario ruso Riabushinski, expropiada en 1917. Una anciana vende los boletos. La acompaña un
viejito de barba blanca. Compro el boleto y la anciana me envía al ropero y
sugiere colocarme los cubrezapatos. En el guardarropa otra anciana toma mi
casaca y comenta un prospecto médico:
-Es
un medicamento para los nervios. Pero ¡Dios mío, por qué escribir tanto y en
tantos idiomas! Deberían economizar el papel.
6
Gorki
decía que la casa era absurda pero que se podía trabajar. Aquí vivió desde 1931
Hasta su muerte en 1936. En 1932 Gorki y Stalin se reunieron en esta casa con
Mijail Shólojov para hablar del Don apacible. Stalin visitó dos veces más la
mansión para conversar con escritores soviéticos. En la última reunión de
octubre de 1932 surgió el término “realismo socialista”, definido por
Stalin así:
“El
artista debe ante todo mostrar la vida con veracidad. Y si verdaderamente
muestra nuestra vida, entonces en ella no puede dejar de notar, dejar de
mostrar lo que la lleva al socialismo. Esto será arte socialista. Esto es
realismo socialista”.
7
Gorki
se sentía vigilado y decía que detrás de cada puerta de la casa había una
oreja. En 1970 la casa fue restaurada. En una de las paredes se descubrió un
enorme dispositivo de escucha. Por eso Stalin negaba el cambio de residencia a
Gorki.
8
La
casa tiene biblioteca, gabinete, secretariado, comedor y dormitorio.
Toda
la planta baja la ocupaba Gorki. La de arriba era para la familia. Gorki poseyó
varias bibliotecas. La que se encuentra en esta casa tiene más de doce mil
tomos. Aquí también está una colección de “orientalística” o conjunto de
disciplinas científicas que estudian la historia, la economía, la literatura,
los idiomas, el arte, la religión, la filosofía, la etnografía, los monumentos
de la cultura material y espiritual de los países de Oriente. Gorki era amante
de la cultura de Oriente.
9
Una
de las guías me muestra una vitrina:
-Esas
estatuillas las coleccionó Gorki. Es la más grande de Europa. Son netsuke.
Los
netsuke son miniaturas japonesas , inventadas en el siglo XVII. La vestimenta
japonesa no tenían bolsillos. Los netsuke se usaban en lugar de bolsillos. Pero
algunos son sólo estatuillas, obras de arte.
10
En
el comedor Gorki hacia las reuniones con los escritores soviéticos y
extranjeros.
11
El
dormitorio tiene una cama sencilla de madera con los enseres propios de esos
aposentos.
12
Subo
por la escalera en forma de ola de mar.
Arriba
hay un cuarto con la máscara mortuoria del escritor. Una placa de mármol con la
fecha y lugar de la muerte de Gorki. También su último manuscrito, una especie
de queja por su salud junto a pensamientos premonitorios negativos.
Con
la cuidadora tuvimos un diálogo interesante:
-Dicen
que Gorki regresó a la Unión Soviética, en contra de su voluntad, porque ya no
tenía dinero para vivir en el extranjero- .Digo yo.
-Bueno,-dice
la guía-Es cierto que ya no podía vivir como lo había hecho en Capri .
Le
recuerdo lo que escribió Aleksander Solzhenitsyn contra Gorki. Sobre su
supuesta indiferencia hacia los sufrimientos de los presos políticos.
-Cada
quien tiene derecho a opinar lo que piense. Pero la realidad es que Gorki ayudó
para sacar a mucha gente de las cárceles. Por otro lado, puedo decirle que de Solzhenitsyn
ya hay mucha gente que no habla muy bien de él.
La
guía me muestra algunas fotografías de los familiares de Gorki. Yo leo la placa
mortuoria, y ella me dice:
-La
trajeron de la dacha donde murió Gorki. En esa dacha vive ahora la viuda de
Yeltsin. A Gorki lo incineraron. Está en la muralla del Kremlin.
13
La
última nota de Gorki se refiere a la disminución de sus fuerzas y ganas de
vivir, su enfermedad, sus deseos y obstáculos para materializarlos. Se muestra
muy pesimista y cree que morirá pronto:
“Una
sensación extrema y complicada. Se complementan dos procesos: Un debilitamiento
de la vitalidad de los nervios como si las células se apagaran , se cubrieran
de cenizas y se tornaran grises.
Al
mismo tiempo tengo una tempestuosa necesidad de hablar que raya con el delirio,
Siento que hablo de manera inconexa, aunque la frase ha sido fraguada: -Pienso
en una inflamación de los pulmones- Adivinaciones- No sobreviviré.
No
puedo leer y dormir.
No
tengo ganas de nada…Alguien ...”
14
Después
de la muerte de Gorki en esta casa vivió Alexei Tolstoi , el autor de
“Tinieblas y amanecer” y la novela
histórica Pedro I.
15
Cuando
me dispongo a salir, la señora de los boletos me dice:
-Le
falta todavía un departamento. Subo hasta un cuarto pequeño con un techo en
forma de cúpula. Es la capilla del antiguo amo. Al lado hay un guardarropa. Lo
miro, y la guía me dice:
-Lo
usaba el pope para cambiarse de vestimenta. Aquí había misa todos los domingos
para los familiares del señor Riabushinski.
Le
pregunto por los iconos del recinto religioso.
-Si,
había muchos y muy hermosos. Pero usted sabe, era el año diecisiete . Con la expropiación
se perdieron todos.
16
Salgo
hasta el boulevard de la Tverskaia. Un carro limpia las calles. La gente pasea
bajo el atardecer otoñal. Una rotonda muestra a los recién casados Pushkin y Natalia
Goncharova.
Alrededor
del monumento a Esenin el viento sopla fuertemente. Se levanta un remolino de
hojas amarillas. Un niño corre tras la hojarasca y salta para tratar de
alcanzar la cima del torbellino.
17
Más
adelante, a los lados del sendero, hay una exposición de varios pintores. Me
detengo en cada uno de los cuadros. Me
encantaron las piezas que reflejan la hermosura de los paisajes invernales .Hay
arte en cada rincón de la Tverskaia.
18
Mi
recorrido concluye junto al monumento de Climent Arkádyevich Timiriazev, un
científico ruso especialista en botánica y propulsor de las ideas de Darwin en
su patria. Mi impericia en el manejo de los selfis es notoriamente dramática.
jueves, 13 de octubre de 2022
MIS UNIVERSIDADES. 1939.
Алеша Пешков приезжает в Казань учиться. Университет для
него оказался несбыточной мечтой, пришлось искать работу, жить без пристанища.
Думы молодого Пешкова о жизни не менее тяжелы, чем сама жизнь. В
минуту отчаяния он решается на самоубийст.
Película basada en el libro homónimo de Gorki.
miércoles, 12 de octubre de 2022
-
XLII IVÁN III, EL GRANDE. ERMG (1440-1505) (65 años) Iván III Vasilievich .Gran Duque de Vladimir y Moscú de 1462 a 1505, sober...
-
UNA SERIE TELEVISIVA SOBRE SOFÍA (2016) Sofía es una serie de televisión histórica rusa dirigida por Alexei Andr...

































