LA
PIEZA TEATRAL “IVÁN VASILEVICH” DE BULGAKOV (1936) Y LA PELÍCULA BASADA EN LA OBRA “IVÁN VASILEVICH
CAMBIA DE PROFESIÓN” (1973)
I
La
obra teatral es una sátira para delatar la burocracia, el autoritarismo y los absurdos
del sistema soviético de los años 30.
A
través del contraste entre el pasado y el futuro, la obra ridiculiza los vicios
humanos y políticos.La comedia se estructura en torno a los siguientes ejes
temáticos:Choque de épocas:
1. Contrasta
la crueldad pero también la grandeza histórica de Iván el Terrible con la
mediocridad, el miedo y el burocratismo de la sociedad soviética.
2. La
crítica al poder y la burocracia: El personaje de Búnsha (el administrador del
edificio) representa al típico burócrata soviético: incompetente, cobarde y
apegado a las reglas. Paradójicamente, al viajar al siglo XVI, logra gobernar
de manera más absurda y desastrosa que el propio zar.
3. La
verdadera naturaleza de la autoridad: Al intercambiar lugares, Bulgakov juega
con la idea de que el "orden" y el "respeto" dependen de la
posición y no de las verdaderas virtudes de quien ostenta el poder.
4. El
sueño como válvula de escape: Al igual que en otras obras del autor, el recurso
del "sueño" (el viaje es el resultado de un experimento fallido del
ingeniero y resulta ser un espejismo) le permite a Bulgakov criticar duramente
a la sociedad de su época sin que los censores castiguen directamente la
fantasía.
II
La
película no es igual a la obra original. Aunque el director Leonid Gaidái
mantuvo la estructura básica del argumento y gran parte de los ingeniosos
diálogos de Bulgakov, adaptó la historia para convertirla en una comedia ligera
de los años 70, suavizando la profunda sátira política de los años 30.
Las
diferencias principales entre la obra de teatro y la película «Iván Vasílievich
cambia de profesión» (1973) son:
1. El
cambio de época (1930 vs. 1970)La obra: Se ambienta en la década de 1930, en
pleno estalinismo. El miedo a las denuncias, la escasez de viviendas
compartidas (kommunalka) y el control ideológico total son el motor del humor
negro de Bulgakov.La película: Se traslada a la década de 1970. La Unión
Soviética es más próspera: los personajes viven en apartamentos modernos
individuales, Shurik compra piezas electrónicas en el mercado negro, y la
estética es colorida, pop y musical.
2. El
trasfondo del administrador Bunsha. La obra: El administrador se apellida
Bunsha-Koretsky y resulta ser un aristócrata oculto (un príncipe) que
finge un origen proletario para que el régimen soviético no lo persiga. Cuando
viaja al siglo XVI, se adapta de inmediato al trono porque lleva "sangre
azul", lo que resalta la paradoja de cómo los antiguos nobles ahora
controlaban la burocracia soviética.La película: Bunsha es
simplemente un burócrata gris, chismoso y tonto. Se eliminó su origen noble por
completo para evitar problemas con la censura de los 70.
3. El inventor y la máquina del tiempo.La obra:
El creador del aparato se llama Nikolái (Koka). Su máquina funciona con llaves
magnéticas y elementos químicos propios de la ciencia ficción de entreguerras.La
película: El inventor pasa a ser Shurik (Aleksandr), el icónico y
despistado estudiante de las comedias previas de Gaidái, conectando la película
con su universo cinematográfico. La máquina es un complejo sistema de tubos de
vidrio con líquidos de colores.
4. El personaje del ladrón Miloslavsky.La
obra: Georges Miloslavsky es un delincuente bastante cínico y oscuro,
reflejo de los bajos fondos de la Moscú de los años 30.La película:
Se transforma en un antihéroe carismático, elegante, ingenioso y extrañamente
simpático (interpretado magistralmente por Leonid Kuravlyov).
5. Censura en los diálogos.Varios chistes
políticos explícitos de Bulgakov fueron modificados en el filme:Cuando le
preguntan a Iván el Terrible por su año de nacimiento en la obra, él responde
honestamente. En la película, responde asustado: «¿En qué año? ... ¡Eso lo
decide el Comisariado del Pueblo!» (cambiado en edición por "Eso depende
de los registros").En la obra, Bunsha entrega la región de Kémskaya Vólost
a los suecos de inmediato. En la película, es el ladrón Miloslavsky quien lo
detiene gritando: «¡Qué haces, cara de funcionario! ¡No te alcanzará la tierra
del Estado para regalarla!», un claro guiño cómico contra la ineficiencia del
gobierno.
















































