4
Rosas rosadas. Viktoria Tókareva.
Edgardo R Malaspina Guerra
Rosas rosadas me recordó el cuento de Chéjov “La
saltarina”: buscamos algo grandioso fuera de nuestra vista, cuando lo grandioso
está a nuestro lado, pero no lo advertimos, porque no aceptamos que puede ser
algo muy cotidiano, y precisdamente por eso no lo notamos.
Párrafos del relato:
Измена и обман! Вот на чем стоит жизнь. Достоевский прав. Чехов говорил,
что люди через сто лет будут жить лучше и чище. Прошло сто лет. И что? Хорошо,
что Чехов умер в 1904 году и не видел ничего, что стало потом.
Потом пришли бесы. Достоевский оказался пророком. А
сейчас или завтра в ее дом явится Раскольников и ударит по голове. Прихлопнет,
как муху. Ей много не надо.
¡Traición y engaño! En eso se basa la vida. Dostoievski tenía
razón. Chéjov dijo que en cien años la gente viviría mejor y más limpia. Han
pasado cien años. ¿Y qué? Menos mal que Chéjov murió en 1904 y no vio nada de
lo que ocurrió después.
Entonces
llegaron los demonios. Dostoievski resultó ser un profeta. Y ahora o mañana
Raskolnikov aparecerá en su casa y la golpeará en la cabeza. La aplastará como
a una mosca. No necesita mucho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario