LOS
PÁJAROS BORRACHOS DE MOSCÚ.
Edgardo
Rafael Malaspina Guerra.
1
Un
pájaro trina sobre una cuerda en una calle moscovita, se tambalea y cae como
cualquier serenatero, pasado de tragos, en un ventanal de Las Mercedes del
Llano. Y así pasa con muchos otros en esta temporada cuando la nieve se derrite.
Los ornitólogos rusos saben de qué se trata: están borrachos. ¿Cómo se
emborrachan? Muy sencillo: comiendo frutas fermentadas.
2
Al
iniciarse la primavera, las frutas del
año pasado quedan al descubierto, pero entran en un proceso de fermentación, el
azúcar se convierte en etanol que llega hasta el 4 % (casi los grados alcohólicos de una cerveza). Los
pajaritos comen esas frutas, y al rato empieza a pelear entre ellos como borrachitos de cantina. Otros, le pierden el
miedo a la gente o cruzan calles sin temor a los carros, porque como dice Ángel
Ávila en un pasaje, “el aguardiente da brío, un valor incalculable”.
Se
han reportado pájaros que han chocado con paredes por exceso de velocidad.
Los
que se quedan dormidos son presa fácil de los gatos y los cuervos.
3
Las
frutas borrachas son las bayas, manzanas, cerezas y uvas. Si el ave come pocas
de esas frutas, su hígado procesa bien el alcohol y no pasa nada. Pero si come
demasiadas, pierde los estribos.
4
Los
ornitólogos aconsejan llevar a los pajaritos borrachos a un lugar seguro para
que pasen la pea.
5
Ya
nada me asombra.
.
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